RAZAS GRANDES
Para quien busca un compañero imponente y activo.
¿Qué esperar de ellos?
Los perros de raza grande suelen destacar por su presencia y fortaleza, y en muchos casos encajan muy bien en hogares con rutinas activas y una educación constante. Su tamaño hace que la convivencia sea muy gratificante, pero también exige planificación: no es solo “un perro más grande”, sino un compañero que ocupa más espacio y requiere manejo seguro.
En general, necesitan paseos de calidad y actividad física regular, además de estímulo mental (juegos de olfato, obediencia, rutinas). La socialización temprana y los buenos hábitos desde cachorro suelen marcar la diferencia, porque de adultos su fuerza amplifica cualquier conducta no trabajada.
También es importante contar con tiempo y presupuesto: suelen consumir más alimento, y algunos cuidados (materiales, transporte, revisiones) pueden ser más costosos que en perros pequeños. Elegir bien el temperamento y adaptar la rutina del hogar suele ser clave para una convivencia tranquila.
Espacio: Mejor si tienes casa o un piso con buena amplitud; necesitan zonas para moverse sin estrés.
Ejercicio: Paseos diarios + actividad extra (juego, rutas, entrenamiento) para equilibrar energía.
Educación: Imprescindible trabajar correa, autocontrol y socialización desde temprano.
Convivencia: Suelen ser muy familiares, pero hay que enseñar normas y manejo respetuoso.
Coste y logística: Más comida y accesorios más grandes; considera coche/transporte y visitas al veterinario.
Perfil ideal: Personas o familias con constancia, tiempo para pasear y ganas de educar con calma.
Si buscas un compañero grande, elige con cabeza: rutina, espacio y educación son la base del éxito.
Para aprender más de ellos, puedes ver este video de razas de perros más grandes.
